Infiltraciones de corticoides
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¿Qué son las infiltraciones de corticoides?
Las infiltraciones de corticoides se usan con frecuencia en el manejo del dolor para reducir la inflamación y aliviar el dolor de las articulaciones, la columna, los músculos o la zona de un nervio. Suelen formar parte de un plan de tratamiento más amplio, tanto en el dolor agudo como en el crónico.
Por qué pueden recomendarse
Su especialista en dolor puede recomendarle una infiltración de corticoides si tiene:
- Dolor de origen vertebral (por ejemplo, de cuello o lumbar)
- Dolor articular (por ejemplo, de hombro, rodilla o cadera)
- Dolor de origen nervioso (por ejemplo, ciática o radiculopatía)
- Inflamación que causa molestia persistente
- Dolor que no ha mejorado con medicamentos ni con fisioterapia
Cómo actúan
La infiltración lleva el corticoide directamente al origen del dolor, normalmente cerca de una articulación inflamada, de un nervio irritado o de una estructura de la columna. Al reducir la inflamación y la hinchazón, puede ayudar a disminuir el dolor y mejorar la función.
Beneficios y aspectos a tener en cuenta
Posibles beneficios:
- Alivio del dolor dirigido a su origen
- Menos inflamación
- Mejor movilidad y más capacidad para hacer la terapia
Aspectos a tener en cuenta:
- El alivio suele ser temporal (de semanas a meses)
- No todas las personas notan el mismo grado de alivio
- Por seguridad, se limita la frecuencia con la que se ponen
- Los mejores resultados suelen darse al combinarlas con fisioterapia u otros tratamientos
Afecciones que se tratan con más frecuencia en el manejo del dolor
- Artritis (articular o de la columna)
- Hernias o protrusiones discales
- Estenosis espinal
- Ciática (dolor nervioso)
- Bursitis
- Tendinitis
Tratamientos relacionados para el dolor
- Bloqueos nerviosos
- Fisioterapia
- Ablación por radiofrecuencia (RFA)
- Medicamentos para el dolor y la inflamación
Aviso: Este artículo tiene únicamente fines informativos. No sustituye el consejo médico profesional, el diagnóstico ni el tratamiento. Consulte siempre a un profesional sanitario cualificado.