Estenosis carotídea
Comparta esta página
Estenosis carotídea: cómo reconocer, diagnosticar y tratar el estrechamiento de las arterias carótidas
La estenosis carotídea es el estrechamiento de las arterias carótidas, los vasos principales del cuello que llevan sangre al cerebro. Con el tiempo se acumula placa dentro de la pared arterial, lo que reduce el flujo de sangre y aumenta el riesgo de derrame cerebral. Detectarla y tratarla pronto es clave para evitar complicaciones graves.
Las arterias carótidas
A cada lado del cuello hay una arteria carótida común que se divide en carótida interna y externa. La carótida interna es la que lleva sangre rica en oxígeno a zonas fundamentales del cerebro. Cuando en estas arterias se acumula placa (formada por grasas, colesterol y otras sustancias), aparece la aterosclerosis, que las estrecha (estenosis).
Causas y factores de riesgo
- Aterosclerosis
Acumulación progresiva de placas en la pared de las arterias. - Edad y genética
Los adultos mayores y quienes tienen antecedentes familiares de enfermedad vascular corren más riesgo. - Factores del estilo de vida
El tabaco, la presión arterial alta, el colesterol alto, la obesidad y el sedentarismo aceleran la formación de placa. - Otras enfermedades
La diabetes y las enfermedades inflamatorias pueden dañar las arterias.
Síntomas frecuentes
Muchas personas con estenosis carotídea no tienen síntomas hasta que está avanzada. Aun así, hay señales de alarma:
- Ataques isquémicos transitorios (AIT): los llamados “miniderrames” son episodios neurológicos breves que se manifiestan como debilidad repentina, entumecimiento de las extremidades, desviación de la cara o dificultad para hablar, y se resuelven en minutos u horas.
- Derrame cerebral: un déficit neurológico permanente porque la sangre deja de llegar al cerebro o llega en menor cantidad.
Diagnóstico de la estenosis carotídea
- Exploración física
Escuchar con el estetoscopio un soplo (un sonido de flujo) sobre la arteria carótida. - Imagen no invasiva
Ecografía carotídea: valora el flujo de sangre y la placa acumulada.
Angio-TC o angio-RM: dan imágenes detalladas del estrechamiento arterial. - Angiografía convencional
Prueba invasiva con contraste que mide con precisión el grado de estenosis.
Opciones de tratamiento
- Cambios en el estilo de vida
Dejar de fumar, hacer ejercicio con regularidad y controlar el peso para frenar el avance de la placa. - Medicamentos
Antiagregantes (por ejemplo, aspirina): reducen el riesgo de que se formen coágulos.
Estatinas: bajan el colesterol y estabilizan la placa.
Antihipertensivos: controlan la presión arterial alta. - Procedimientos
Endarterectomía carotídea: extirpación quirúrgica de la placa de la arteria carótida.
Colocación de stent carotídeo: se implanta un stent para mantener la arteria abierta y mejorar el flujo.
Recuperación y prevención a largo plazo
- Rehabilitación cardíaca: programas estructurados que guían el ejercicio, los cambios en la alimentación y el control de los factores de riesgo.
- Controles periódicos: imágenes de seguimiento para vigilar cualquier cambio en el estrechamiento.
- Tomar la medicación: mantener bien controlados la presión arterial, el colesterol y los demás factores de riesgo.
Nuestro enfoque multidisciplinario en NYC
En nuestra consulta multidisciplinaria con varias sedes del área metropolitana de Nueva York, cirujanos vasculares, neurólogos, cardiólogos y especialistas en rehabilitación trabajan juntos para tratar la estenosis carotídea. Los pacientes cuentan con imagen de última generación, procedimientos mínimamente invasivos y apoyo continuo para modificar sus factores de riesgo.
Recursos adicionales
Conclusión
La estenosis carotídea es una causa importante de riesgo de derrame cerebral, pero con un diagnóstico y un tratamiento a tiempo, desde la medicación y los cambios de hábitos hasta la cirugía, el riesgo de complicaciones graves baja mucho. Nuestro equipo en NYC ofrece una atención avanzada y centrada en el paciente para lograr el mejor resultado posible.
Aviso: Este artículo tiene únicamente fines informativos. No sustituye el consejo médico profesional, el diagnóstico ni el tratamiento. Consulte siempre a un profesional sanitario cualificado.