Espondilosis
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Espondilosis: causas, síntomas y opciones de tratamiento
La espondilosis es un término amplio que describe el desgaste de la columna asociado a la edad, sobre todo en los discos, los ligamentos y las articulaciones facetarias. Con el tiempo, los cambios degenerativos pueden producir espolones óseos (osteofitos), deshidratación del disco y menor flexibilidad, lo que se traduce en dolor y rigidez de espalda o de cuello.
Qué es la espondilosis
La espondilosis puede afectar cualquier parte de la columna: cervical (cuello), torácica (parte media de la espalda) o lumbar (zona baja). Suele asociarse a la osteoartritis de la columna, en la que el desgaste del cartílago y el crecimiento excesivo de hueso estrechan los espacios por donde pasan los nervios, lo que causa dolor y posibles síntomas neurológicos.
Causas y factores de riesgo
- Envejecimiento
Los discos pierden agua y elasticidad, disminuyen de altura y las articulaciones facetarias se desgastan. - Predisposición genética
Los antecedentes familiares de artritis o de enfermedad degenerativa del disco aumentan la susceptibilidad. - Factores del estilo de vida
El tabaquismo, la obesidad y el sedentarismo pueden agravar los cambios degenerativos.
Los deportes de alto impacto o levantar mucho peso pueden acelerar el desgaste. - Lesiones previas
Un traumatismo, como una fractura, puede adelantar la aparición de los cambios artríticos.
Síntomas frecuentes
- Rigidez: sensación de menor flexibilidad o de tirantez, sobre todo tras periodos de inactividad.
- Dolor localizado: molestia en el cuello o la espalda que puede empeorar con el movimiento.
- Dolor irradiado: los nervios irritados pueden causar entumecimiento, hormigueo o debilidad en brazos o piernas.
- Espasmos musculares: tensión y espasmos alrededor de la zona afectada de la columna.
- Dolores de cabeza (espondilosis cervical): cuando está afectado el cuello.
Diagnóstico
- Evaluación clínica
Valoración de la amplitud de movimiento, la postura y los signos neurológicos. - Estudios de imagen
Rayos X: muestran espolones óseos, estrechamiento del espacio discal u otros cambios artríticos.
MRI o tomografía (CT): permiten ver en detalle los tejidos blandos, los nervios y el alcance de los cambios degenerativos. - Otras pruebas diagnósticas
Estudios de conducción nerviosa: valoran si los síntomas se deben a la compresión de un nervio.
Opciones de tratamiento sin cirugía
- Medicamentos
AINE, relajantes musculares o corticoides orales por poco tiempo para reducir la inflamación. - Fisioterapia
Ejercicios de fortalecimiento y estiramiento adaptados para mejorar la postura, la flexibilidad y el soporte de la columna. - Terapia de calor y frío
Alternar compresas de calor y de frío puede aliviar la rigidez y el dolor. - Inyecciones epidurales de corticoides
Las inyecciones localizadas de corticoides reducen la inflamación alrededor de los nervios afectados. - Cambios en el estilo de vida
Control del peso, actividad de bajo impacto con regularidad y ajustes ergonómicos.
Opciones de tratamiento quirúrgico
- Procedimientos de descompresión: retirar o remodelar los espolones óseos, discos o ligamentos que comprimen los nervios.
- Fusión espinal: estabilizar los segmentos artríticos que causan dolor crónico.
- Reemplazo de disco artificial: en algunos casos, para conservar el movimiento en un segmento muy degenerado.
Recuperación y rehabilitación
- Cuidados después del tratamiento: pueden incluir una faja o corsé, una estancia corta en el hospital y estrategias para controlar el dolor.
- Fisioterapia: refuerza la alineación correcta, fortalece los músculos de soporte y evita las recaídas.
- Mantenimiento a largo plazo: programas de ejercicio continuos y atención a la postura.
Nuestro enfoque multidisciplinario en NYC
Nuestra práctica multidisciplinaria, con varias sedes, reúne a cirujanos, médicos de manejo del dolor y expertos en rehabilitación para crear planes de atención individualizados para la espondilosis. Ya sea que necesite un tratamiento conservador o procedimientos avanzados, nuestro equipo emplea tecnologías y técnicas de vanguardia para atender a pacientes locales e internacionales.
Recursos adicionales
Aviso: Este artículo tiene únicamente fines informativos. No sustituye el consejo médico profesional, el diagnóstico ni el tratamiento. Consulte siempre a un profesional sanitario cualificado.