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Tumores de la columna

Revisado por un miembro de nuestro equipo médico

Nitin Mariwalla, MD

Nitin Mariwalla, MD, neurocirujano en Long Island, con consultorios en West Islip, Brooklyn, Glen Cove y Great Neck.

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Tumores de la columna: causas, síntomas y opciones de tratamiento

Los tumores de la columna son masas anormales que se desarrollan dentro de la médula espinal y las vértebras o cerca de ellas. Pueden ser benignos (no cancerosos) o malignos (cancerosos), y pueden causar dolor, déficits neurológicos e incluso daño estructural de la columna. Aunque son relativamente poco frecuentes, detectarlos y tratarlos a tiempo es esencial para evitar un daño nervioso permanente.


Qué son los tumores de la columna

Los tumores de la columna pueden originarse en la propia columna (tumores primarios) o llegar desde otras partes del cuerpo (tumores metastásicos). Se clasifican según su ubicación:

  1. Tumores intramedulares: dentro del tejido de la médula espinal.
  2. Tumores intradurales-extramedulares: dentro de la duramadre (la membrana protectora), pero fuera de la médula espinal.
  3. Tumores extradurales: fuera de la duramadre; con frecuencia afectan las vértebras o los tejidos de alrededor.

Causas y factores de riesgo

  1. Afecciones genéticas
    Algunos síndromes hereditarios (por ejemplo, la neurofibromatosis) aumentan la probabilidad de tener tumores de columna.
  2. Metástasis
    Los cánceres de pulmón, mama, próstata o riñón pueden extenderse a la columna.
  3. Problemas del sistema inmunitario
    Las personas con la inmunidad comprometida pueden tener mayor riesgo de ciertos cánceres.
  4. Exposición a radiación
    Haber recibido radioterapia a dosis altas en la zona de la columna puede elevar el riesgo de que se desarrolle un tumor.

Síntomas frecuentes

  • Dolor de espalda o de cuello: dolor persistente, a veces intenso, que empeora por la noche o con la actividad.
  • Cambios neurológicos: entumecimiento, hormigueo o debilidad en los brazos o las piernas.
  • Problemas de equilibrio o coordinación: si la médula espinal está comprimida, pueden verse afectados la marcha o la motricidad fina.
  • Pérdida del control intestinal o de la vejiga: en casos graves, la presión sobre las vías nerviosas puede afectar la continencia.

Diagnóstico

  1. Evaluación clínica
    Una exploración neurológica para valorar la fuerza muscular, la sensibilidad y los reflejos.
  2. Estudios de imagen
    MRI: el mejor estudio para identificar los tumores y su relación con la médula espinal y los nervios.
    Tomografía (CT): ofrece imágenes detalladas de las estructuras óseas; puede combinarse con mielografía.
  3. Biopsia
    Se puede tomar una muestra del tumor mediante cirugía o con una aguja para confirmar de qué tipo es y si es maligno.

Opciones de tratamiento

  1. Observación (espera vigilada)
    Los tumores pequeños y sin síntomas pueden vigilarse con estudios de imagen periódicos si son benignos o de crecimiento lento.
  2. Resección quirúrgica
    Extirpar parte del tumor o todo él puede aliviar la presión sobre la médula espinal o los nervios.
    Se puede realizar una descompresión y una estabilización de la columna si la integridad de las vértebras está comprometida.
  3. Radioterapia
    Haces de alta energía se dirigen al tumor para reducirlo; se usan a menudo después de la cirugía o cuando operar no es viable.
  4. Quimioterapia
    Medicamentos que destruyen las células cancerosas o frenan su crecimiento; se usan sobre todo en tumores metastásicos y en ciertos tumores primarios malignos.
  5. Corticoides
    Los corticoides a dosis altas reducen la inflamación y la hinchazón alrededor de la médula espinal.

Recuperación y rehabilitación

  • Cuidados después del tratamiento: control del dolor, vigilancia por si el tumor vuelve a crecer y prevención de complicaciones como una infección.
  • Fisioterapia: ejercicios para recuperar la movilidad, la fuerza y la coordinación si hubo déficits neurológicos.
  • Seguimiento a largo plazo: estudios de imagen periódicos para detectar una recidiva o cambios en el tejido tumoral que quede.

Nuestro enfoque multidisciplinario en NYC

Nuestra práctica médica multidisciplinaria, con varias sedes, en el área metropolitana de Nueva York reúne neurocirugía, oncología, radioterapia y rehabilitación bajo un mismo techo. Este modelo integrado garantiza que los pacientes con tumores de columna reciban atención experta y coordinada en cada etapa, desde el diagnóstico hasta la recuperación.


Recursos adicionales

Aviso: Este artículo tiene únicamente fines informativos. No sustituye el consejo médico profesional, el diagnóstico ni el tratamiento. Consulte siempre a un profesional sanitario cualificado.

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