Fracturas de la columna vertebral
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Fracturas de la columna vertebral: causas, síntomas y opciones de tratamiento
Una fractura de la columna es una rotura de uno o más huesos de la columna vertebral, llamados vértebras. Estas lesiones van desde fracturas por compresión estables, que pueden tratarse sin cirugía, hasta fracturas inestables que pueden poner en riesgo la médula espinal y requerir tratamiento urgente.
Las fracturas pueden afectar a la columna cervical (cuello), la columna torácica (espalda media) o la columna lumbar (espalda baja). Una evaluación rápida es importante, porque una fractura puede dañar la médula espinal o las raíces nerviosas cercanas incluso cuando los síntomas iniciales parecen llevaderos.
Tipos de fracturas de la columna
Fracturas por compresión
Se producen cuando parte de una vértebra se colapsa, normalmente en su parte anterior. Son frecuentes en personas con osteoporosis, una afección que debilita los huesos.
Fracturas por estallido
Ocurren cuando una vértebra se aplasta en varias direcciones, a menudo tras un traumatismo importante. Los fragmentos óseos pueden desplazarse hacia el canal medular y presionar los nervios o la médula espinal.
Fracturas por flexión-distracción
Conocidas a veces como “fracturas de Chance”, se producen cuando la columna se separa con fuerza, por ejemplo en un accidente de tráfico de alto impacto.
Fracturas-luxaciones
Estas lesiones graves combinan una vértebra fracturada con un movimiento o desplazamiento anormal entre los huesos de la columna. Suelen ser inestables y pueden requerir estabilización quirúrgica urgente.
Causas y factores de riesgo
Traumatismos
Las caídas, los accidentes de tráfico, las lesiones deportivas y otros impactos importantes pueden causar fracturas vertebrales a cualquier edad.
Osteoporosis
La osteoporosis es la causa más frecuente de las fracturas vertebrales por compresión. La fractura puede aparecer tras una caída leve, al levantar peso, al agacharse, al toser o incluso sin una lesión claramente identificada.
Cáncer u otras enfermedades óseas
El cáncer que se ha extendido a la columna, el mieloma múltiple, una infección u otras afecciones que debilitan el hueso pueden aumentar el riesgo de fractura.
Edad y fracturas previas
El riesgo de fracturas relacionadas con la osteoporosis aumenta con la edad. Haber tenido una fractura vertebral previa también incrementa el riesgo de nuevas fracturas.
Medicamentos y estilo de vida
El uso prolongado de corticoides, el tabaquismo, el bajo peso corporal, una nutrición deficiente y la escasa actividad con carga de peso pueden contribuir a la pérdida ósea y al riesgo de fractura.
Síntomas frecuentes
Los síntomas varían según la localización y la gravedad de la fractura y según si están afectados los nervios o la médula espinal.
Dolor de espalda o de cuello
El dolor puede comenzar de forma súbita tras un traumatismo o aparecer de manera gradual en una fractura por compresión relacionada con la osteoporosis. Puede ser intenso y empeorar al estar de pie, caminar, agacharse o moverse.
Sensibilidad al tacto y espasmo muscular
La zona afectada puede notarse dolorida, rígida o difícil de mover.
Pérdida de altura o cambios en la postura
Varias fracturas por compresión pueden provocar pérdida de altura y una postura encorvada hacia delante, conocida como cifosis.
Entumecimiento, hormigueo, debilidad o dolor irradiado
Estos síntomas pueden aparecer si la fractura afecta a una raíz nerviosa o presiona la médula espinal.
Problemas de equilibrio, marcha o coordinación
Pueden indicar afectación de la médula espinal, especialmente en lesiones del cuello o de la espalda alta.
Cambios intestinales o urinarios
Una dificultad nueva para controlar la micción o las deposiciones es un signo de alarma urgente.
Diagnóstico
Historia clínica y exploración física
El profesional preguntará por la lesión, los síntomas, los antecedentes médicos, la medicación y factores de riesgo como la osteoporosis. La exploración puede incluir la valoración de la fuerza, la sensibilidad, los reflejos, el equilibrio y la alineación de la columna.
Radiografías
Pueden identificar muchas fracturas vertebrales y mostrar cambios en la alineación de la columna.
Tomografía computarizada
Ofrece imágenes detalladas del hueso y resulta especialmente útil para evaluar fracturas traumáticas.
Resonancia magnética
Permite ver la médula espinal, las raíces nerviosas, los discos, los ligamentos y los tejidos blandos. Puede utilizarse cuando existe sospecha de lesión nerviosa, daño ligamentoso, cáncer, infección o una fractura oculta.
Evaluación de la salud ósea
En pacientes con una fractura por compresión de bajo impacto, la evaluación puede incluir una densitometría ósea y análisis de laboratorio para identificar osteoporosis u otra causa subyacente de debilidad ósea.
Opciones de tratamiento no quirúrgico
El tratamiento depende del tipo y la estabilidad de la fractura, del estado general del paciente y de si están afectados los nervios o la médula espinal.
Manejo del dolor
El profesional puede recomendar paracetamol, antiinflamatorios u otras opciones de tratamiento del dolor a corto plazo cuando resulten adecuadas para los antecedentes médicos del paciente.
Modificación de la actividad
Cambiar temporalmente la actividad puede ayudar a proteger la columna mientras mejoran los síntomas. En general se evita el reposo prolongado en cama, salvo indicación expresa del profesional que trata al paciente.
Ortesis
En fracturas estables seleccionadas puede utilizarse un collarín cervical o una ortesis torácica o lumbar para limitar el movimiento y favorecer la consolidación. El tipo y la duración deben determinarlos un especialista en columna.
Fisioterapia y rehabilitación
Cuando sea seguro, la terapia guiada ayuda a recuperar el movimiento, la fuerza, la postura, el equilibrio y la confianza en las actividades diarias.
Tratamiento de la osteoporosis
En las fracturas por compresión relacionadas con la osteoporosis, tratar la baja densidad ósea es una parte importante de la prevención de nuevas fracturas. La atención puede incluir orientación nutricional, ejercicio con carga de peso cuando esté indicado, medidas de prevención de caídas y medicación prescrita por un profesional cualificado.
Opciones de tratamiento quirúrgico
La cirugía puede recomendarse ante una fractura inestable, una deformidad progresiva, compresión de la médula espinal o de los nervios, dolor intenso que no mejora con un tratamiento no quirúrgico adecuado, o una fractura relacionada con cáncer o infección.
Descompresión
El cirujano puede retirar fragmentos óseos u otro tejido que esté comprimiendo la médula espinal o los nervios.
Fusión e instrumentación
Pueden emplearse barras, tornillos, cajas intersomáticas e injerto óseo para restaurar la alineación y estabilizar la zona lesionada mientras se produce la fusión.
Aumento vertebral
En pacientes cuidadosamente seleccionados con fracturas osteoporóticas dolorosas, procedimientos como la cifoplastia pueden estabilizar la vértebra y, en algunos casos, mejorar el dolor y la movilidad. No son adecuados para todas las fracturas.
Recuperación y rehabilitación
La recuperación depende del tipo de fractura, de su localización, del tratamiento, de la salud ósea y de la existencia de lesión neurológica. Las pruebas de imagen y las revisiones clínicas de seguimiento ayudan a confirmar que la columna consolida y se mantiene estable.
La rehabilitación puede incluir una vuelta progresiva al movimiento, fortalecimiento, entrenamiento del equilibrio e instrucción sobre mecánica corporal segura. Las personas con osteoporosis deben recibir además un plan a largo plazo para reducir el riesgo de caídas y de nuevas fracturas.
Atención integral de las fracturas de columna en New York Brain, Spine & Joint
New York Brain, Spine & Joint ofrece atención coordinada para las afecciones de la columna en Long Island, Manhattan, el área metropolitana de Nueva York y Nueva Jersey. Nuestro modelo multidisciplinario reúne experiencia en neurocirugía, ortopedia, manejo del dolor, fisioterapia, diagnóstico por imagen, quiropráctica y rehabilitación para acompañar al paciente desde el diagnóstico hasta la recuperación.
En las fracturas de columna, la planificación del tratamiento se adapta a la lesión, a la estabilidad de la columna, a los hallazgos neurológicos, a la salud ósea y a los objetivos de recuperación de cada persona. Cuando la cirugía es necesaria, nuestros especialistas valoran tanto las opciones mínimamente invasivas como las reconstructivas, dirigidas a liberar la presión sobre las estructuras nerviosas y a restaurar la estabilidad de la columna.
Una posible lesión de la columna puede ser una urgencia. Busque atención médica inmediata ante síntomas de afectación de la médula espinal o de los nervios, o tras un traumatismo importante del cuello o de la espalda.
Aviso: Este artículo tiene únicamente fines informativos. No sustituye el consejo médico profesional, el diagnóstico ni el tratamiento. Consulte siempre a un profesional sanitario cualificado.